viernes, 9 de noviembre de 2007

El escultor cinético…

Parecen insectos gigantescos caminando por la playa, buscando un algo que nunca percibiremos. Estos gigantes con “vida propia”, son en realidad esculturas en movimiento creadas por el holandés Theo Jansen.Estos “animales de playa”, como él los llama, están realizados con materiales reciclados, como tubos de plástico, hilos de nylon o botellas de limonada. Todos los que observan por primera vez la belleza de una de las criaturas de Theo Jansen desplazándose sobre la arena entienden de inmediato que el trabajo de este ingeniero, científico y artista es algo especial. Sin embargo, durante más de una década ha permanecido en la oscuridad y sólo recientemente ha sido descubierto por la comunidad artística internacional. En la pasada década deslumbrada por la revolución digital, su obra podía parecer rudimentaria, sobre todo en comparación con la sofisticada producción que estaban realizando sus coetáneos en el campo del arte robótico. Hoy, en la era en que la convivencia entre la técnica y la naturaleza en pos de la sostenibilidad es una prioridad urgente, sus estrategias de diseño resultan más relevantes que nunca.Jansen, que lleva en esto quince años, estudia la historia de la evolución biológica para diseñar los esqueletos de sus criaturas en su ordenador y hacerlos caminar sin ningún motor o sensor, simplemente utilizando la fuerza del viento. La serie de "animales de playa" incluye varias especies, que él llamó con "nombres científicos", el Rhinoceros Transport, el Geneticus Ondula, el Currens Ventosa, etc...
Tras abandonar sus estudios de física, Theo Jansen empezó su carrera artística en los 70 como pintor. Posteriormente se comenzó a interesar por áreas como la aeronáutica y la robótica. Su "UFO" (OVNI), una aeronave con forma de platillo volante con la que aterrorizaba a los habitantes de la ciudad holandesa de Delft, y su "máquina de pintar", un robot que traza graffitis sobre una pared, mostraron su habilidad para aplicar sus conocimientos de ingeniería a diferentes proyectos artísticos. A comienzos de los 80, Jansen comenzó a crear programas de simulación algorítimica de vida artificial. Su interés por diseñar organismos vivos y autónomos a través de software le lleva a iniciar su serie de esculturas cinéticas "Strandbeest", el proyecto que le ha proporcionado un reconocimiento a nivel internacional.