jueves, 22 de mayo de 2008

Chicle...

Rojos, verdes, rosas,... con sabor a fresa, a menta, a regaliz, a clorofila,... para pasar el rato, para desestresar, para chulearse, para hacer pompas,... compañero de tardes interminables, cagamento de injurias en una suela, distracción de beso traicionero,... y, ahora, escultura museística.Maurizio Savini se llama el romano que nos crea estas inverosímiles superposiciones de chicle (realmente, el mejor uso que se le puede dar hoy en día; mejor no preguntar de que está compuesto...), que bien parece el regalo perfecto para un cumpleaños infantil. ¿Os imagináis como olerá la sala de exhibición?En otro orden de cosas, el chicle también usado como conductor de una campaña contra el racismo patrocinada por los Comités Olímpico y Paralímpico de España y la Comunidad de Madrid.


MP3: Louise Attaque - Ton Invitation